ejercemos nuestro derecho a expresarnos, conocer y disfrutar

Ejercemos nuestro derecho a expresarnos, conocer y disfrutar

porque creemos que tod@s somos artistas y queremos vivir

expresándonos íntegramente, porque es una necesidad pintar y no un pasatiempo, porque el juego dramático nos ayuda a conocer y conocernos, porque nuestros pensamientos se pueden bailar y la alegría no nos deja estar quietos!!

sábado, 2 de julio de 2011

Taller de narración oral con l@s abuel@s del Hogar de Ancianos - El Bolsón

Se trata de un espacio de encuentro, dentro del Hogar, entre las personas que tengan ganas de conversar, contar historias, y escuchar cuentos y vivencias.

Las abuelas y los abuelos que viven en el Hogar de Ancianos tienen muchos años de experiencias, recuerdos, historias, anécdotas. Como parte de la tradición oral, encontramos en sus palabras cuentos que han ido pasando de generación en generación, de pueblo en pueblo, cruzando océanos y cordilleras. Atravesando el tiempo, Viviendo en el presente.

            Cuando era chico mi abuela me contaba historias. Me encantaba escucharla. Sus palabras me llevaron a mundos bellos, a veces temibles, graciosos, extraños. Agradezco infinitamente su voluntad, su esfuerzo y su placer al contar para mí. Se creó entre nosotros un compañerismo, un amor, que solo se tienen las personas que han viajado juntas. Lo supe después, mucho después. Ese arraigo al otro, alma a alma, que se forja habiendo encontrado oasis en los desiertos, enfrentado juntos ogros y bosques en medio de la noche, al mismísimo diablo y a la muerte. Parece que para las almas no hay diferencia entre materia y pensamiento, vivencia y sentimiento. Sí con ella viajé en globo, en bote a la deriva, escapamos del gigante bajando por la planta de habichuelas; entre las garras de un gran pájaro cruzamos el océano, le ayudamos a la mamá cabra a coser la panza del lobo, llena de piedras, mientras dormía.

            ¿Qué extraña sabiduría la movía a deleitarme con sus palabras? ¿De qué manantial se surtía, mi abuela casi analfabeta? ¿Alguien planeó que nos encontráramos? ¿A quién agradecerle esa maravilla?
Abuela Sofía Quintupuray
            Sus cuentos fueron inaugurando recorridos nuevos en mi pensamiento. mostrándome otras posibilidades de ser y estar en el mundo; de ver otro lado de las cosas, buscar la libertad. Cada cuento que me contaba se diversificaba. Era lo que sus palabras me iban haciendo imaginar. Y era mi pensamiento que de a ratos se independizaba de la historia. Y volvía a la historia, y como muchas niñas y niños, iba anticipándome a lo que sucedería y sorprendiéndome gratamente cuando el cuento daba un giro, tomaba otros rumbos que no eran los predecibles.
           
Gabriela querida!
            Tal vez lo de contarnos cuentos sea una excusa para encontrarnos, para escucharnos, relatarnos. Para organizar nuestro decir, para decirnos a nosotros mismos. ¿por qué digo esto? porque me gustó una idea del neurólogo Oliver Sacks cuando se le preguntó ¿Cómo sería una persona normal? y el respondió, luego de pensar unos momentos: que una persona normal es aquella capaz de contar su propia historia. Una persona que sabe de dónde viene –tiene un origen, un pasado, una memoria ordenada-, sabe dónde está –su identidad, su presente-, y cree saber adónde va –tiene proyectos, y la muerte al final-. Está situado, por lo tanto, en el curso de un relato, es en sí misma una historia, y puede contarse.
           
           Nos encontramos todos los jueves a las 15:30 hs a contar, escuchar y compartir, dándonos la oportunidad de conocernos.

Claudio Barrientos - Narrador 

Las imágenes que acompañan son de Mercedez Arietto, dire del Hogar de Ancianos

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